Vigo: cien años de frutos para seguir construyendo un futuro marista

Imagen de San Marcelino junto a dos niños en el patio del colegio. / OFICINA DE COMUNICACIÓN

San Marcelino junto a dos niños en el patio del colegio. / OFICINA DE COMUNICACIÓN

Cumplir años es, sin duda, celebrar la vida. La pasada y también la presente y la futura. Sobre todo lo que queda por venir y por vivir. Esta invitación a mirar hacia adelante centró la intervención del Hno. Óscar Martín Vicario, Superior Provincial de Compostela, en el acto de clausura del centenario del Colexio El Pilar de Vigo. “Hoy damos gracias por los frutos de vida, de educación y de evangelización del colegio, y os invito a soñar un futuro lleno de estos frutos para los niños de Vigo; un futuro de servicio, de entrega y de generosidad”, subrayó.

El acto reunió a antiguos alumnos del centro y a hermanos maristas que han dedicado a él parte de su vida; a quienes invitaron a la ciudad de Vigo a formar parte de la familia marista y a quienes aceptaron esa invitación, vivieron con alegría el carisma marista y recuerdan su paso por el colegio con nostalgia; la misma nostalgia que les movió a regresar.

Esta fiesta final de acción de gracias por estos ‘100 años dejando huella’ reunió a más de 200 maristas -hermanos y laicos-, entre los que se encontraban los miembros de la actual comunidad educativa de El Pilar, representada en los hermanos de la comunidad de Vigo, el claustro de profesores y sus familias. A todos ellos se unieron afiliados vinculados al centro y miembros del Consejo Provincial de Compostela, como el propio Hno. Provincial y el Hno. Máximo Blanco. También quisieron participar los Hnos. Primitivo Mendoza, administrador provincial, y Santiago Fernández, secretario provincial.

El primer encuentro del día tuvo lugar en torno a la Mesa. Ante el altar, ofrecieron diversas realidades del colegio: la historia del centro en un USB, un balón de fútbol, una imagen de la Buena Madre, que cuida de cada proyecto… Y también las tres violetas maristas, que marcan el horizonte de cada obra.

Los anfitriones -el Hno. Leoncio Rubio, superior de la comunidad, y Carlos Formigo, director del colegio- ofrecieron lo mejor del centro y lo mejor del carisma marista: la acogida y el sentimiento de pertenencia a una misma familia que da lo mejor que tiene: sus valores. Así lo agradecieron, de manera particular, un alumno que finaliza su etapa en el colegio al término de este curso y su padre; dos testimonios muy emotivos que hicieron brotar lágrimas en algunos hermanos.

Después de los actos centrales -Eucaristía y encuentro entre hermanos y ex alumnos-, todos visitaron una exposición del centenario, que recorría los cien años de historia a través de fotografías, documentos y objetos y materiales de uso en las aulas. No faltaba el hábito original de los hermanos.

Los tiempos cambian y el carisma sigue vivo en cada miembro de la familia marista. El pasado 31 de mayo, lo experimentaron de manera especial en el Colexio El Pilar de Vigo, y cada día puede experimentarse en cada obra educativa y en cada comunidad. Desde Vigo, miramos al bicentenario de la fundación del Instituto Marista, que tendrá lugar en 2017. Antes, en cambio, tendremos ocasión de celebrar efemérides de otros colegios de la Provincia.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s